Duermes
A mediados de 2002 fui a dos conciertos a la sala Salamandra con un amigo. Yo le introduje a él en Marea y él en Poncho K. La verdad es que son dos de los conciertos que recuerdo cn más entusiasmo... y he visto bastantes.
El de Poncho K fue un concierto atípico. Tocó la mitad de tiempo que los teloneros (no recuerdo su nombre), que además llevaban a mucho más público que él...pero realmente fue un conciertazo. Entonces presentaba No quiero empates, su primer disco, del 2002. A la salida del concierto acabamos charlando con Poncho detrás del Salamandra en la furgo. Concierto muy especial.
Este rockero sevillano, que se autodenomina hijo intelectual de Veneno, Pata Negra y Triana, lleva a sus espaldas ya cuatro discos, con sus canciones transgresoras y siempre muy, muy vivas.
De la canción de hoy, que decir, es como un batiburrillo de impresiones en clave poética... A mí me sigue poniendo los pelos de punta cada vez que Poncho resquebraja su voz cantando "como es que hay gente que muere de hambre y se gastan su parte en bombas nucleares". Sin palabras. Pura poesía en clave de rock.
Destajos que arrasan la tierra y pa recuperar nunca mas.
Y ahora duermes, duermes, duermes, duermes ....
Donde empieza el desnacer que encontramos al morir
donde acaba el desmorir que perdemos al nacer.
Y tarde llega siendo temprano y masticas la vida esperando
no asomas la duda ni ofendes ni pinchas ni cortas ni duermes.
Duermes, duermes, duermes, duermes.
Eres tu quien se amarra a una pata y vomita.
Pago yo me desgarra tu pota en la espalda aunque sea un macarra.
Ni que un sueño me despoje de paisajes olvidados
ni aún sabiendo ni la paz gane a la guerra por soldados
dejen que el árbol que solo deshoje y razón no ganar ni gane
solo en brotes que mantenga bastará. ¡No quiero empates!.
No quiero empates.
De un bofetón en silencio no mas muertos.
De una caricia el veneno si quiero.
Como es que hay gente que muere de hambre y se gastan su parte en bombas nucleares.
Eres tu quien se amarra a una pata y vomita.
Pago yo me desgarra tu pota en la espalda aunque sea un macarra.

