No quiero ser un poeta
...a mí quitame alas, tirame al suelo quiero estar donde me llaman,
que desde el cielo el corazón no huele a nada
Aquí en el cielo las cosas no se huelen igual. Ves las gotas caer al revés. Suspiras cuando una nube te susurra, los sueños son de agua. Mi corazón me pregunta, qué haces ahí arriba. Aspiras un aire que creías no podrías encontrar y te dejas llevar por la poesía, esa, danza de la luna que, cada noche, se asoma y te sonríe.
Descargué un disco de Marea con la promesa de encontrarme los sucesores de Extremoduro. El caso es que bajé su primer disco, La patera (1999), y me fascinaron. Debía ser el año 2001. Vienen de Berriozar, Navarra y Kutxi Romero y su troupe llevan ya cinco discos y multitud de poesías hechas canción. La canción de hoy aparece en su disco debut.
ay del que intenta conquistar la luna entera con algún verso de mierda, separarla de mi vera
Y es que desde ésta, mi nube pasajera, la luna pasa cada día, y se va por donde ha venido. Y es cuando pienso, mejor, si puedo, bajar de un vez a tierra, y sentir, a la luz, de esa luna cautivadora, sensual, su brillo en mi mirada.
No quiero ser un poeta.
En directo en el Viña Rock
Se peinará un poquito y se pondrá tan guapa
y saldrá musitando sus cosas al alba
y a mí me hará falta algo más que agua del grifo
pa quitarme las legañas,
a mí, hecho de nada,
nada mezclada con el humo de los bares,
de nada vale si no cuenta tus lunares,
ay del que intenta conquistar la luna entera
con algún verso de mierda, separarla de mi vera,
miralá toa sonriente aunque le cante malamente
muy tranquila y muy quieta, porque con ella no,
no quiero ser un poeta,
se peinará un poquito y se pondrá tan guapa
y yo a pintarme canas de tanto esperarla,
que a mí la madrugada me lava toda la ropa
sucia del alma que ensuciaré seguramente
a la mañana, a mí quitame alas, tirame al suelo
quiero estar donde me llaman, que desde el cielo
el corazón no huele a nada,
ay del que intenta conquistar la luna entera
con algún verso de mierda, separarla de mi vera,
mírala toa sonriente aunque le cante malamente,
muy tranquila y muy quieta, porque con ella no,
no quiero ser un poeta.

