Rostro de actriz
Hablaba ayer del flechazo de Deluxe. Del verano.
En aquel disco que me cautivó, el Fin de un viaje infinito (2007) había grandes temas, rápidos, lentos. A mí siempre me gustó éste. Cada vez que lo escucho se me pone la piel de gallina.
Hay una trampa en cada cosa que dices y mariposas que no nos dejan ver más allá.
Hay una puerta en tu rostro de actriz, se desliza el profeta para poder entrar.
Y es que es extraña la sensación. Toda la semana levantándome. Y volviendo a tropezar. He buscado donde estaba la trampa, y quizás la realidad es que la trampa soy yo. Deslizo versos pero no llegan a ningún oído...
Como tantos otros, yo tampoco soy profeta. Sigue Xoel guiando mis penas, ¿cómo lo haces amigo? Yo de mayor quiero ser como tú. 154 caprichosos días. No soy hímero para destronarte.
Sigue sonando la canción, no ha pasado un minuto y una turbulencia de imágenes me vienen a la cabeza. Demasiadas.
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal querremos volver a puerto una vez en alta mar
Pues eso.
En directo, de las Piano Bar Sessions, 2007
Con Julián López, en el programa "No disparen al pianista" (2008)
Hay una trampa en cada cosa que dices
y mariposas que no nos dejan ver más allá.
Hay una puerta en tu rostro de actriz,
se desliza el profeta para poder entrar.
Cuando suenan las campanas y entran los rayos del sol,
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal
querremos volver a puerto una vez en alta mar.
En la calle hablan los ingenuos
y sé que otros callan por no decir la verdad.
A veces cuando parece sencillo
te sientes tan cerca que el miedo no te deja entrar.
Cuando suenan las campanas y entran los rayos del sol,
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal
querremos volver a puerto una vez en alta mar.
Cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal...
Hay una trampa en tu rostro de actriz,
se desliza el profeta para poder entrar.
Cuando suenan las campanas y entran los rayos del sol,
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal
querremos volver a puerto una vez en alta mar.
Cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal...

